Cundinamarca

Cundinamarca.

El departamento del condinamarca tiene una variedad de ritmos y sonidos que lo han caracterizado como:

Bambuco

Dentro de los aires más populares de Cundinamarca se encuentra el bambuco, que es el aire folclórico más típico de la zona Andina colombiana y por su esencia la danza nacional representativa. Etimológicamente parece proceder de los indios bambas, que habitaban en el litoral pacífico y usaban con frecuencia en su lengua la terminación ‘uco’. Sobre su origen se han expuesto diversas hipótesis, en las cuales se ha buscado destacar la esencia antropogeográfica: la indígena, la negra africana y la española.

La hipótesis indígena habla sobre la proyección de la música chibcha, por esencia triste, en el ritmo lento de los aires folclóricos del altiplano andino. A la tristeza de la raza indígena, expresada en sus ritmos lentos, se sumó el introvertimiento del paisaje andino cordillerano, por cuanto la montaña siempre ha producido un efecto sentimental en algunas manifestaciones del espíritu.

Se conoce también que los españoles llamaron bambucos a los aires musicales indígenas de movimiento trémulo, ya que, justamente, de igual manera, la raíz griega significa precisamente movimiento trémulo. Es posible que esté relacionado con la palabra Bambú, con la cual se designa a la guadua americana, con movimientos de bambaleo en sus impulsos con el viento.

 

Clase de composición

El bambuco se puede clasificar como una composición tradicional, pues es el fruto de la mezcla de varias danzas resultado de la mezcla racial a la que hubo lugar en nuestro continente, luego de la llegada de los españoles.

Aunque en realidad en esta danza predominaron elementos de tipo indígena en sus primeros orígenes, luego le fueron aportando varios elementos.

 

Tipo de composición

Generalmente es una composición que mezcla la parte instrumental y vocal. El ritmo moderado en un compás de 3/4 o de 6/8 (o alternados), letra escrita en octosílabos que resiste a su traducción rítmica y de la estructura musical a raíz de su sincopa cíclica, que aparece en cada 2 compases; las melodías constan de una, dos o tres partes, de acuerdo al poema. Su paso en la forma de baile es colocando un pie delante del otro, que está apoyado en la puntera, haciéndolo resbalar en esa posición y retrocediendo en un pequeño salto.

 

Marco

Los temas del bambuco son diversos. Según cada compositor, tiene varios temas disímiles entre sí, aunque tienen una similitud que son las cosas que pasan en el diario vivir, que le pasan a sutano o a mengano; una añoranza de una cosa o de alguien, un recuerdo, un amor, un pensamiento. Estos temas son llevados a bambucos y se convierten es casi poemas.

 

Instrumentos musicales

 

Chucho

Son variantes todos de vasijas cilíndricas o hemisféricas, huecas, con pepitas, granos o espinas adentro, que suenan al agitarse el instrumento. Esto es lo que parece ser el que usaban los indios cuevas a fines del siglo XVII y que un testigo describe como un pequeño bambú hueco (WAFER, 1967, 99), y del cual serían una reminiscencia los guaches de guadua de los catíos (ROCHEREAU, 1929, 79). Sería algo semejante al calabazo con semillas de platanillo o de caña que tenían los bribrís en el siglo pasado (GABB: FERNÁNDEZ, 1883, III, 375).

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Tiple

Cordófono. Caja, mango y tapa de cedro. Clavijero mecánico, dieciocho partes y cuatro órdenes (de tres cuerdas cada una) de cuerdas metálicas. Laúd de mango con caja, de pulsación manual. El origen de estos instrumentos parece haber sido la guitarrilla (o guitarra tiple) utilizada en España y sus posesiones territoriales durante los siglos XVI al XIX. Se utiliza como instrumento de acompañamiento en la música de varias regiones del área andina colombiana y venezolana.

 

Bandola

Cordófono, compuesto, laúd. De mango, de cuello, de caja. Bandurria, órdenes combinadas. Ejecución con plectro. Instrumento de fabricación en serie. La caja acústica es plana y de forma ovoidal. La tapa armónica tiene una boca, un puente y un portacuerdas. El mango es corto y ancho, seguido de un clavijero que soporta dieciséis clavijas mecánicas, las cuales corresponden al total de cuerdas que utiliza, subdivididas en la siguiente forma: cuatro órdenes tríples, de cuerdas de acero de grosores relativos a la afinación y dos órdenes dobles de cuerdas entorchadas, que permite la amplitud de la gama sonora del instrumento. Su función es melódica dentro de los conjuntos, que por lo general se forman con tiples, requinto y guitarra, además de algunos idiófonos que le acompañan rítmicamente cuando ejecuta bambucos, torbellinos, y guabinas.

 

Guache

Idiófono, sonajero tubular de 30 centímetros aproximadamente, hecho en tronco de caña gruesa; en su interior se colocan semillas de chuira. El guacho se interpreta con movimientos ondulantes sostenidos por ambas manos. En algunos departamentos se usan dos, uno macho y uno hembra, y su fabricación es diferente. En el Bambuco se emplean dos voces: la prima y la secundaria, características de los bambucos de hoy.

 

Guitarra

Caja de cedro nogal tapa de pino. Mango enterizo, puente labrado en nogal y clavijas de ébano. Adornos de incrustaciones en concha nácar y calcomanías. Se clasifica también como laúd de mango con caja de pulsación manual.

 

Principales representantes

Emilio Sierra, José macías, E. Murillo, José Morales, Rafael Godoy, Arnulfo Briceño, Luis González, Roberto Irwin, Alvaro Castillo.

 

 

 

La Rumba Criolla

Es el aire folclórico cundinamarqués. Es común para el departamento que tenga en su cultura y folclore rasgos compartidos con sus departamentos vecinos o con la capital. Pues bien, si hay algo que sea auténticamente cundinamarqués, creado en Cundinamarca e impulsado por el departamento al resto del país, se trata de la Rumba Criolla, que muchos confunden con bambuco o bambuco fiestero. Este particular ritmo es el representante de la música en Cundinamarca, oficializado como autóctono. En su letra, se halla el diario vivir del departamento, es decir, las vivencias comunes de la gente (como el vallenato).

Llegó a constituirse como fenómeno musical nacional de 1939 a 1945. La música tiene ciertas evocaciones bambuqueras y también adopta esquemas y procedimientos de músicas antillanas (de allí el nombre) y de los porros que empezaban a invadir el espectro de lo bailable en la capital. Música y letras sencillas, ingenuas, sin otra pretensión que la de hacer gozar.

Esta danza desplazó otros ritmos importantes de la época, como el vals y el pasillo. A diferencia de otros bailes, las mujeres llevan las manos al frente, con la falda cogida pero sin bolearla para lado y lado. Los pies, al bailar, hacen la forma de corazón, van hacia delante. Es de carácter popular y se bailó en todas la fiestas de este tipo. Actualmente se baila como tradición cundinamarquesa.

 

Instrumentos

 

Requinto

Este particular instrumento es el principal al interpretar la Rumba Criolla. Cordófono, compuesto, laúd, de mango, de cuello, de caja. Guitarra, órdenes triples. Instrumento de fabricación en serie, similar a la guitarra europea, aunque de menor tamaño. Tiene doce cuerdas de acero distribuidas en cuatro órdenes triples, afinadas -cada orden- al unísono. Se ejecuta por rasgueo o punteo, según el caso. Con él se acompañan bambucos, torbellinos, y guabinas. Participa además en diferentes conjuntos instrumentales que acompañan las peregrinaciones a los santuarios, los pagos de promesas y en distintas festividades populares.

 

Tiple

Cordófono, compuesto, laúd, de mango, de cuello, de caja. Guitarra, órdenes triples. Ejecución digital. Instrumento de fabricación en serie, de dimensión mayor que el requinto e igual en todas sus partes. Tiene doce cuerdas distribuidas en cuatro órdenes triples, con la particularidad que el segundo, tercero y cuarto orden tienen una cuerda entorchada, combinada con dos de acero en afinación octavada. Se ejecuta utilizando las uñas, un plectro o bien las yemas de los dedos.